OFICIO 115-000194 DEL 03 DE ENERO DE 2019

Ref.: TRATAMIENTO CONTABLE DE CLIENTES EN PROCESO DE REORGANIZACIÓN

Me refiero a su escrito radicado con el número y fecha de la referencia, mediante el cual realiza la siguiente consulta:
“Me encuentro asesorando una sociedad la cual tiene las siguientes características: Pertenece al grupo uno (1) en NIIF, es régimen común, presenta cartera de clientes por más de 360 días, tiene un cliente en reorganización cuya participación en la cartera es del 96%. Relaciono a continuación varios interrogantes que me asaltan, respecto del manejo que se debe tener con el deterioro de dicha cartera, dada la situación de reorganización del cliente:
En el acuerdo de pago el cliente propone a la sociedad amortizar el capital a 12 cuotas mensuales y sucesivas siendo la primera el 1 de abril de 2026 y la ultima el 1 de marzo de 2027. El periodo de gracia iniciaría a partir de mayo de 2018 hasta el primero de abril de 2026, durante este tiempo el cliente va a reconocer unos intereses los cuales se liquidaran al IPC de 2018, el cual se reconocerá desde el día de apertura del proceso hasta el 1 de abril de 2026, los cuales serán pagaderos junto con la cuota de capital.
La sociedad en sus políticas contables no contempla específicamente, una que aplique a la situación de reorganización de alguno de sus clientes y el procedimiento como tal para realizar el deterioro de la cartera, en este caso ¿sería necesario, modificar o reestructurar o adicionar a las políticas contables un proceso específico para dicha situación?
Cuál sería la forma más adecuada para realizar el deterioro de la cartera dado que, si bien es cierto que el cliente ya está en reorganización, no ha sido aprobado por sus acreedores la propuesta de pagos presentada para cumplir con los compromisos que tiene para con sus proveedores.
A partir del 1° de enero de 2018 entro en vigencia la NIIF 9 versión 2014 que reemplaza la misma norma versión 2012 para las empresas del grupo 1 (NIIF plenas), esta norma establece una metodología nueva para el cálculo del deterioro de cartera basado en hechos esperados y no eventos pasados. ¿Entrada en vigencia la NIIF 9, la sociedad debe acogerse a ello y dejar de lado sus políticas contables o debe reestructurarlas?
Durante lo corrido de 2018 la sociedad no ha realizado cálculo de deterioro de la cartera, ¿qué tan sana es esta práctica? ¿Qué pasa si no se realiza el cálculo del deterioro a la cartera para el cierre de la vigencia 2018?
El cliente propone reconocer intereses a sus proveedores por el valor del IPC; ¿teniendo en cuenta que aún no ha sido aprobado el acuerdo de pagos, la sociedad
debe de todos modos realizar el reconocimiento de dichos intereses, dado que el periodo de gracia comienzo en mayo de 2018?
Previo a resolver su solicitud es necesario aclarar que las consultas que se presentan a esta Entidad se resuelven de manera general, abstracta e impersonal, de acuerdo con las facultades conferidas en ejercicio de las atribuciones de inspección, vigilancia y control de las sociedades comerciales expresamente señaladas en la Ley 222 de 1995 y se circunscribe a hacer claridad en cuanto al texto de las normas de manera general, para lo cual armoniza las disposiciones en su conjunto de acuerdo al asunto que se trate y emite su concepto, ciñéndonos en un todo a las normas vigentes sobre la materia.
Lo primero es indicar que mediante el Decreto 2496 de 2015 (modificatorio del Decreto 2420 de 2015) se puso en vigencia la nueva versión de la NIIF 9 (versión 2014) en Colombia, la cual recoge en una sola norma los principios para el reconocimiento y baja en cuentas, la clasificación y medición de los instrumentos financieros y la contabilidad de coberturas. De acuerdo con el Decreto 2496, la fecha de aplicación de dicha norma seria a partir del 1de enero de 20177, permitiendo la aplicación anticipada.
Teniendo en cuenta lo anterior, las sociedades pertenecientes al Grupo 1, debieron aplicar de manera obligatoria a partir del 1 de enero de 2017 la nueva versión de la NIIF 9, lo que implica que las políticas contables respecto a los activos financieros tuvieron que haberse modificado dadas las nuevas exigencias de clasificación y medición que trae consigo la norma. Lo anterior es igualmente aplicable a la hora de evaluar la existencia de deterioro de valor en el activo financiero.
Ahora bien, el párrafo 7.2.1 de la nueva versión de NIIF 9 indica lo siguiente: “Una entidad aplicará esta Norma de forma retroactiva, de acuerdo con la NIC 8 Políticas Contables, Cambios en Estimaciones Contables y Errores”. Dicha retroactividad aplica para la clasificación, medición y para la aplicación de los requerimientos de deterioro de valor.
Así mismo, el párrafo 7.2.15 de la NIIF 9 estableció que no fuera necesario realizar la aplicación retroactiva de los nuevos requerimientos que trae esta versión, en los periodos anteriores.
Con respecto al tratamiento contable que debe darse a la cuenta por cobrar cuando el cliente se encuentra en un proceso de reorganización, es necesario considerar los siguientes escenarios:
-Si aún no se ha aprobado el acuerdo de pago propuesto por el cliente, la sociedad debe considerar las condiciones actuales de la cuenta por cobrar y deberá dar cumplimiento a lo establecido en la sección 5.5 “Deterioro de valor” de la NIIF 9 contenida en el Decreto 2496 de 2015, más específicamente a lo indicado en el párrafo 5.5.15 que indica:
“(…) una entidad medirá siempre la corrección de valor por pérdidas a un importe igual a las pérdidas crediticias esperadas durante el tiempo de vida del activo”.
En este caso, al final de cada ejercicio la sociedad debe realizar una estimación fiable de la pérdida crediticia esperada de sus cuentas por cobrar comerciales basada en información razonable y sustentable disponible. La información utilizada incluirá factores que son específicos para el prestatario, las condiciones económicas generales y una evaluación de la dirección pronosticada y la actual de las condiciones en la fecha de presentación.
En consonancia con lo anterior, en el párrafo B5.5.35 de la NIIF 9 vigente, se propone un procedimiento para medir las pérdidas crediticias esperadas sobre cuentas por cobrar comerciales basado en una matriz de provisiones.
– Si se aprueban las condiciones propuestas por el cliente que se encuentra en proceso de reorganización, es necesario analizar si los flujos de efectivo contractuales del nuevo activo financiero difieren sustancialmente de los flujos de efectivo contractuales del activo financiero original. Si es así, se procederá a dar de baja el activo financiero antiguo. Al respecto la NIIF 9 indica lo siguiente:
“B5.5.25. (…)Cuando la modificación de un activo financiero da lugar a la baja en cuentas de un activo financiero existente y el reconocimiento posterior de un activo financiero modificado, éste se considera un activo financiero “nuevo” a efectos de esta Norma.”
“B5.5.26. La fecha de la modificación se tratará como la fecha de reconocimiento inicial de ese activo financiero al aplicar los requerimientos de deterioro de valor del activo financiero modificado. Lo anterior sin perjuicio de que en el reconocimiento inicial del activo financiero renegociado exista evidencia de deterioro.
Ahora, cuando la renegociación del activo financiero no da lugar a la baja en cuentas del activo financiero original, la NIIF 9 dispone lo siguiente:
“B.5.5.27 Si los flujos de efectivo contractuales de un activo financiero se han renegociado o modificado de otro modo, pero no se da de baja en cuentas, dicho activo financiero no se considera automáticamente que tiene un riesgo crediticio bajo. Una entidad evaluará si ha habido un incremento significativo en el riesgo crediticio desde el reconocimiento inicial sobre la base de toda la información razonable y sustentable sin esfuerzo o costo desproporcionado. Esto incluye información histórica y con vistas al futuro y una evaluación del riesgo crediticio a lo largo de la vida esperada del activo financiero, que incluye información sobre las circunstancias que condujeron a la modificación”
Respecto al interrogante sobre qué pasaría si no se realiza el cálculo del deterioro a la cartera para el cierre de la vigencia 2018, es preciso señalar que lo anterior podría implicar una sobreestimación del activo financiero y por tanto en un ejercicio siguiente debería ser tratado como un error en los estados financieros. Sin contar por supuesto que los estados financieros al cierre de ese ejercicio no cumplirían con los objetivos de la información y seguramente llevarían a los usuarios de los mismos a tomar decisiones equivocadas.
De acuerdo al párrafo 5 de la NIC 8, dentro de los errores se incluyen los efectos de errores aritméticos y errores en la aplicación de políticas contables. En este caso, la sociedad procederá conforme al párrafo 41 y 42 que estipulan lo siguiente:
“41. (…) Los errores potenciales del periodo corriente, descubiertos en este mismo periodo, se corregirán antes de que los estados financieros sean autorizados para la emisión.”
“42. la entidad corregirá los errores materiales de periodos anteriores, de forma retroactiva, en los primeros estados financieros formulados después de haberlos descubierto:
(a) reexpresando la información comparativa para el periodo o periodos anteriores en los que se originó el error; o
(b) si el error ocurrió con anterioridad al periodo más antiguo para el que se presenta información, reexpresando los saldos iniciales de activos, pasivos y patrimonio para dicho periodo.”
En estos términos se resuelve la consulta.

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